• Agustina Paz Frontera y Fátima Pecci Carou

Fuerza y federación


Sin putas no hay feminismo. ¿Por qué nos sentimos insultadas cuando usan el calificativo puta con nosotras? Hay putas en las esquinas, hay putas en la web, en el cine, en la literatura, en el arte. Todxs somos putas en este sistema. Porque somos trabajadorxs y ponemos el cuerpo para obtener nuestro salario. ¿Porque, qué trabajo es digno?

Nos conocimos en una muestra de arte. Intercambiamos algunas palabras y nos dimos cuenta de que coincidíamos en algo fundamental: la militancia en el feminismo. Cada una desde su territorio, Agustina desde la escritura, lo audiovisual y el colectivo NiUnaMenos, Fátima desde el rock y la pintura. Empezamos a chatear sobre la lucha de las trabajadoras sexuales y nos preguntamos: ¿qué podemos hacer desde nuestros campos para acompañarlas? Nos dimos cuenta de que había una necesidad de mover los temas que trata siempre el arte, romperlos un poco, el arte se snobea. Si hay política, está muy ligada a la política nacional y no hacen nada con el cuerpo, las lecturas de poesía son lo más conservador del mundo, el circuito de las artes visuales desvaloriza a lxs artistas que tocan estos temas.

Las putas, segregadas por los moralistas, criminalizadas y perseguidas por la policía, señaladas por un sector del feminismo (el abolicionista). ¿Hacemos una acción, una canción, una charla? ¿Y si proyectamos videos? ¿Por qué no hacemos todo eso junto?. Para visibilizar su lucha y darles fuerza. Fuerza, puta! Nos reunimos con Georgina Orellano, Secretaria General del Sindicato de Putas de Argentina. Escuchó nuestra propuesta: queremos hacer un festival donde la cultura active políticamente, no nos da miedo decir que el arte está al servicio de un cambio específico, eso no lo vuelve no-libre, lo potencia. A las 3 de la mañana nos mandamos menajes de texto: ¡imaginate una concha gigante entre el público! ¡sí, una concha punk/glam trabajadora gigante!. Acordamos no una concha de estética virgen porque nuestra genitalidad no es sagrada. Compramos telas brillosas, tachas, cuero en Once. Y las escultoras Valeria Camerano y Marina Lazo la confeccionaron. Hicimos carteles pintados a mano, como aquellos que llevamos a las marchas, con frases en degradé: "¿Qué es ese olor a quemado? es tu moral prendida fuego". Las invitamos a que vengan a hablar, a micrófono abierto, un conversatorio. Luego el mashup de porno feminista, festival de bandas de chicas con XoxoBomba!, Niveas y Las Difuntas Correas. Invitamos a Selva Almada y Osvaldo Baigorria a leer, él con los labios color fucsia. Hubo sesiones de tarot y fanzines. Y terminamos haciendo pogo, bailando con la concha glam trabajadora gigante, y nos dimos fuerza mutuamente. Como feministas, estamos con las putas, nunca con la yuta.

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