• Nicolas Maidana

Un misterio llamado Mao y Lenin (Segunda parte)


Los primeros años de Mao y Lenin comenzaban con un optimismo desbordante y voraz. Le dedicaba espacio a las muestras más visibles del momento, como por ejemplo aquella de Guillermo Iuso y Pablo Siquier.

martes, 24 de julio de 2007

...El arte que me gusta me genera preguntas. Me mueve. Me inquieta. Me deja pensando. Me sacude. Aún sigue siendo riesgoso acercarse a la obra de Iuso. A la de Siquier no. Está recontrabuena, pero es lo que esperábamos. Por eso debe ser que todos los textos fueron hacia él. Puedo obviarlos a todos. Ya sabíamos que Siquier es un genio.
Lástima que tan pocos se dan cuenta que Iuso también…

Anita

O polemizando con algunos insignes representantes de la crítica de arte de ese período (y del actual también).

lunes, 3 de diciembre de 2007

Pero si es claro y muy comprobable que Lebenglik no entiende absolutamente nada de nada de la producción de esta última década. No sólo que no entiende, sino que es reaccionario al respecto.

Es un retroceso inmenso el que sufre Arte BA con esta designación. Y más triste aún porque entre los jurados que seleccionó el poseedor del escotoma más grande de la Argentina se encuentran dos talentos como María Gainza y Claudio Iglesias.

Anita

Más allá de estar o no de acuerdo con ella, me interesa la forma de percibir que tiene, captando el zeitgeist discontinuo y quebradizo de nuestra época o encontrando vasos comunicantes entre temporalidades diferentes, monitoreadas con un afecto lleno de ingenio. Leyendo los escritos de Anita, el efecto máquina del tiempo es inevitable: nos conectamos con la manera de percibir de alguien que ha decidido sumergirse hasta el fondo en un período de tiempo determinado, fragmentos de contemporaneidad en estado de desarrollo.

martes, 27 de noviembre de 2007

Creo que ese fue uno de los grandes aciertos de Appetite: desde afuera se veía un grupo muy interesante de chicos en sus trips creativos y enseguida te daban ganas de pertenecer a él, de obtener las claves de su complicidad.

Porque veías en ese movimiento algo espontáneo, algo no digitado al estilo Operación Triunfo. Porque en el mundo del arte cada tanto aparece una Operación Triunfo, que finalmente es como una Matrix que absorbe la energía de los artistas más jóvenes.

Anita

El artista Ariel Cusnir, me cuenta que en aquellos años dorados de la galería Appetite era bastante común que la gente del arte se preguntase los unos a los otros ¿Vos sos Mao y Lenin? ¿Y vos? ¿Vos sós Mao y Lenin?... Por su puesto que casi nadie respondía, aunque algunos coqueteaban con la posibilidad de serlo (un simulacro circunstancial y lúdico que pudiera desaparecer en cualquier momento). Incluso la artista Ivana H. durante una noche de Appetite, se pasó toda la velada jugueteando con la posibilidad de ser ella misma Mao y Lenin, pero nadie le creyó… Era evidente que la mirada del blog poseía una gravitación particular, que no era creíble en manos de cualquiera. Que hasta incluso podía volverse en contra de su usurpador: Ariel me contó que algunos amigos le retacearon el saludo a Ivana H. por ese truquito tan tonto. Lo que da cuenta de que a pesar del chiste que representaba el blog para el mundo del arte, secretamente poseía un poder de alguna manera no reconocido, una importancia inherente.

Leopoldo Estol, por ejemplo, dice haberse comunicado con ella por mail, pero nunca haber conocido su verdadera identidad…como si Mao y Lenin no fuera del todo un ser antropomórfico y se tratase más bien de una especie de binocular secreto o cámara espía, que observaba sin ser vista, cubierta con aquella capa invisible de la que hablan algunos mitos clásicos.

O tal vez algo más evanescente: un secreto sobre otro secreto, algo que iba y venía entre los cuerpos y el ciberespacio y que contaminaba al mundo joven del arte, insuflándole una energía que se ve que faltaba, después del languidecimiento de aquellas tan lejanas vanguardias. Cuyo mito nadie había podido presenciar.

Muchos otros juran haberla visto a lo lejos, a la salida de alguna muestra, ataviada con los ropajes coloridos del animé. Pero tal vez no sea más que la fantasía de esa escritura tan singular, anexada a las alucinaciones producidas por la foto de la chica con la remera de Motorhead, que figura en la entrada del blog.

Era, a la vez, omnipresente y distante, como si para vivir esa época que ella misma se había dado el derecho de monitorear, necesitara de una cierta invisibilidad. Un fantasmita arrogante y agudo, que lograba como ninguno, estar a la altura de las incandescencias que le producía el arte de esa época.

¡Una heroína invisible, una especie de gran Gatsby proto-punk!

Pero alrededor del año 2011 la cosa comienza a cambiar. Ya no se percibe esa alegría de descubrimiento de los primeros años. Una energía un poco más oscura y desencantada comienza a ganar terreno.

Lunes, 9 de enero de 2011

…Cuatro años después la sensación que tengo es que la tendencia entre los artistas jóvenes es convertirse en dóciles universitarios o becarios de moda. Y que, si bien surgieron galerías independientes copadas, casi sin excepción todas son tan ordenadas y profesionales como una tienda de diseño en un barrio puesto en valor. Cusnir viene de otro lado, se nota. Todo esto no es ajeno a este dibujo. Al revés, lo potencia. Podríamos no saberlo, pero me parece que por algún lado se cuela.

Anita

Tal vez la decadencia de los blogs haya tenido su correlato en un languidecimiento de cierta vanguardia trash/escenográfica de los artistas de ese período. De todas formas, Ana advierte casi como un sismógrafo la tendencia que se venía a nivel mundial y que Buenos Aires comenzaba a replicar. La energética electrificante del blog comienza a demorarse, sus entradas a espaciarse. Las muestras y las galerías a tornarse más aburridas. O como bien dice ella: más profesionales.

Algunas de sus anotaciones en el blog nos dan una pista. Había algo en su percepción del mundo que estaba comenzando a cambiar, o mejor dicho, a metamorfosearse en otra cosa.

sábado, 14 de junio de 2008

...Por ahí lo que me sucede es que me pasé muy del otro lado: veo formas y armonías en esas situaciones que son azarosas y casuales. Es una idea antigua, pero me gusta: el mundo tiene una forma. Pero no la que ves. No la que crees que es. Buscala. Está ahí. Te dice son su solo contorno. Del mismo modo que una mancha, como dicen los psicólogos, es un espejo de tu inconsciente.

Anita

¿Adónde había ido? ¿Se la había tragado la tierra? ¿Cuál era su verdadera identidad?

Era demasiado obvio, las primeras sospechas se dirigieron hacia el curador y ensayista Rafael Cippolini. El blog tenía algo de su apasionamiento por detectar vasos comunicantes entre fenómenos estéticos en apariencia disímiles, pero con un tono “de chica" imposible de imaginar en Rafael. Esas cosas se notan, no se puede cambiar un estilo de un día para el otro, mucho menos una sensibilidad. Pero hay que decirlo, la dos escrituras, la de Rafael y la de Ana, parecen actuar (todavía) como escrituras siamesas, influyéndose y correspondiéndose la una en la otra, casi al punto de metamorfosearse. Por eso es que no me sorprendió recibir, casi en simultaneo al mail de Anita, un sorpresivo y largo mensaje de Cippolini titulado “Mao y Lenin y yo” (el cual adjuntamos al finalizar este artículo y que les sugiero leer antes de seguir con estos balbuceos…) tal vez enterándose de que había cierto individuo fisgoneando en aquel pasado luminoso de internet, antes del advenimiento de las redes sociales.

¿Ya leyeron el mensaje de Cippolini?

En caso afirmativo, nada que decir entonces. Es como mínimo sospechoso que Cippolini se tome semejante trabajo solo para perpetuar un misterio del cual (casi) nadie se acuerda y a (casi) nadie le importa. Solo me queda compartir que la irradiación que tenía el blog, también era compartida por el propio Cippolini. Y no… debido a lo que voy a relatar a continuación (si es que entendí algo) estoy seguro de que si bien existió una influencia muy reconocible de Cippolini en Anita, nunca se trató de la misma persona. (continuará...)

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