• Rodrigo Barcos

Sobre herejías y territorios.


Hacia el año 1450 el alemán Johannes Gutenberg fue quien ganó la disputa sobre el título de “padre de la imprenta” dentro de la historia occidental. Se dice que a raíz de una apuesta, quería demostrar que podía realizar una copia de la Biblia en menos tiempo del que le llevaba hacerlas a los más rápidos monjes copistas. Para eso confeccionó moldes en madera de cada una de las letras del alfabeto y posteriormente rellenó los moldes con hierro creando los primeros tipos móviles, y poco tiempo después, terminó publicando la primer Biblia salida de la imprenta moderna.

30 años después, nace lo que conocemos como la inquisición española, institución fundada por los reyes católicos para mantener la ortodoxia dentro de sus reinos.

Uno de los mecanismos de tortura por parte de la inquisición para hacer confesar a presuntas brujas o blasfemos era marcar a hierro caliente el cuerpo de los acusados. Es decir, desde el comienzo, los oficios vinculados a los procesos gráficos fueron llevados adelante con un fin político e ideológico y con la intención de normalizar e imponer doctrinas.

500 años más tarde y al suroeste nos encontramos dentro de los jardines del Museo Eduardo Sívori, en la Ciudad de Buenos Aires. Las técnicas de impresión se democratizaron y no solo se imprimen biblias. Hoy tenemos amigas que imprimen remeras, amigas que serigrafían pañuelos verdes y naranjas, amigas que publican libros, amigas que editan fanzines de insurrección y hasta amigas que tatúan a mano. Estas amigas, seguramente años atrás hubiesen sido llamado brujas, pero aprendieron que no existe una fe verdadera y sobre todo, que el fuego, también puede ser nuestro aliado.

Las banderas de Yuyyu Puleston siguen la tradición hereje y la desviación como actitud política. Sabemos que el territorio afectivo no se conquista, se construye. Estas banderas parecen sugerirnos algunas pistas de cómo hacerlo.

Los egipcios fueron los primeros en incluir animales en sus banderas, los consideraban sagrados y los retrataban junto a las faraonas y faraones.

¿Qué será lo sagrado para Puleston? ¿Qué sentido cargará una langosta, una rata o un escorpión? Lo importante de estas preguntas es su potencia multiplicadora.

En la era de la crisis de la representación, nada mejor que ser parte de la configuración de nuevas simbologías y de desentramar todas las construcciones que durante mucho tiempo perduraron sin cuestionarse: el amor también puede ser la amistad, la soledad puede ser reconfortante y el dolor puede ser necesario.

En esta época ya casi no se disputan títulos, sabemos que la historia escapa a cualquier canon, y por suerte también existe internet. Si hubiese existido 500 años atrás, quizás Gutenberg se hubiera dado cuenta que gracias al papel arroz y a la porcelana, Bi Sheng diseñó en China el primer sistema de imprenta de tipos móviles mucho antes que él.

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