• Anto Agesta

Una carta es una carta es una carta

Sobre la exposición “Una carta es una carta es una carta” de Nicolás Fernández Sanz en Galería Grasa

Algunas tiradas se hacen pasando las manos por las cartas, sin tocarlas, solo sintiendo el calor de ella: la elegida.

En la muestra de Nico hay una tirada casual de cartas, no así menos pensada.

El tarot es un lenguaje de símbolos que pueden ser aleatoriamente usado para una práctica de autoayuda y ayuda a les demás. La historia del tarot es difusa ya que data del medio evo, dónde el traspaso de conocimientos y enseñanzas estaban a cargo de las imágenes que construían relatos e historias de manera incierta y mágica.


A su vez, es progresivo, contiene numerología. La suma de la tirada representa la elevación de la situación planteada. No es lo mismo un as de copas que un seis de copas, en la cual la situación emocional puede ser distinta y compleja.


Son abiertas y representan imágenes arquetípicas de contextos.

Eso quiere decir que contiene ciertas energías, algunas generales; los arcanos mayores, y otras específicas; los arcanos menores.


Comienza con la carta de la Fuerza: una mujer hace hablar a su animal ya que sus palabras no pueden ser emitidas por su cuello cortado.


Hacía el final de esta tirada se encuentra el Mundo que es el principio y el fin del mismo. Una carta en la que se cruzan todos los elementos del tarot: oro, bastos, espadas, y copas.


En su centro, el Mago y la Templanza. Lo más bello es hacer un seguimiento de miradas entre los personajes. Recae en la Fuerza, pero termina con El mundo.


¿Qué significa esta tirada? No lo sé.

Pero si, que la ausencia de color deja un vacío para ahondarse en la punción de cada una de sus energías.


En la muestra Nico decide transitarlas, con sus lados positivos y negativos. La ausencia de color y presencia de luz, es una de las características más presentes, al elevarlas hacia un sentido de luz, por los micro agujeros traspasan los destellos, haciendo de la imagen color luz.


Y no ausencia.

El trabajo de la punción es una labor de mucha paciencia y creo fervientemente que representar arquetipos de tarot es una forma de transitarlos.


El punzón es un elemento tan extraño, para algunes de nosotres, fue un pequeño objeto que nos ofrecía la maestra de plástica en la primaria, para aprender la motricidad fina a la hora de punzar y la habilidad de la paciencia para concretar la finalización de una imagen.


Nico me cuenta hace un tiempo sobre la muerte temprana de sus xadres, sobre las formas de duelar, sobre las personas que invita a escribir sobre ella. Humanes que transitaron muertes tempranas en sus vidas, y que tienen un vínculo significativo con él.


Lo imagino sentado en su escritorio, punzando, causándole dolor al papel, representando una sensación, aun él no sabiendo que hacia el final de esta se encuentra la luz.


Como así también en la muerte.


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