• Agustina Leal

Didáctica de una Luna en Géminis


Veo una guarda que atraviesa toda la pared y me hace acordar a mi cuarto de cuando era una nena. Tiene unas figuras que parecen un relato, o más bien una nube de relatos. Me acerco al medio para ver de qué trata. No estoy segura dónde empieza y dónde termina la historia pero hay algo que me llama la atención: parece una vagina pero es verde y está escondida entre pedacitos de Winnie the Pooh y unos nenes jugando... ¿Es una flor o una vulva? Qué inocencia perdida, pensé. Es imposible escapar a Mercurio y Plutón que remarcan los mensajes profundamente ocultos en imágenes inocentes. ¿Verán los chicos vaginas o plantitas?

La Luna en Géminis cuenta un relato con imágenes porque Neptuno en oposición no necesita las palabras. Son símbolos, recortes, sugerencias, ideas entremezcladas, nada definido y a la vez, particularmente elegido. El mundo no se cierra sino que se abre para que cada uno encuentre lo que desea: una vulva, una plantita, bracitos, niños, niñas, planetas, vientos, animales, etc.... Júpiter y Neptuno preguntan: ¿cómo sería una educación inclusiva? O más bien una educación que incentive la autoexploración. Quizás sea a través de imágenes abstractas o incompletas porque dan lugar a que nuestra imaginación las termine. Como la cola que constantemente pierde Ígor (el burro de Winnie the Pooh) para que el niño se la vuelva a colocar.

Traspaso una pared que está en el medio de la sala y el blanco se vuelve rosa. Los recortes de la guarda pasaron a ser siluetas grandes en las paredes, como cuadernos para colorear. Ninguna figura está terminada: les falta la cara, la cola, las manos. Son los personajes que viven adentro nuestro, magnificados. El rosa es medio chicle, medio bebé, medio nena… pero las figuras son nenes, los cuentos son todos nenes, los juguetes son para nenes. Acuario rompe con los conceptos preestablecidos y los redefine, crea su propio lenguaje. El rosa no tiene género y los niños no tienen rostro.

Venus oposición a Neptuno ama a todas las personas que tiene a su alrededor. No ve géneros, ve corazones gigantes. Mira tiernamente a los ojos de quien tiene enfrente y consuela con la idea de que todo va a estar bien. Nadie puede estar excluido de ese amor. Sentirse raro, desencajado o diferente puede ser una falta o una carencia, aunque en verdad es una virtud. Jamás habrán etiquetas ni rótulos para Urano en el Medio Cielo y Ascendente en Acuario. La identidad está en constante cambio y Leo reafirma esa unicidad porque está dispuesto a romper con el relato y volver a armarlo para todxs, a re-escribirlo como le parece que debe ser mejor. Leo abre su corazón para iluminar el de los demás.

Growing sideways en galería Hache

Catalina Schliebener, Sol en Leo, Ascendiente en Acuario, Luna en Géminis

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