• Mariana Bolzan

El primer hombre solo




En El Primer Hombre Solo, David Nahón propone un viaje: un hombre de mediana edad que está angustiado por la separación con su mujer y por consecuencia, por la destrucción de todo lo que él alguna vez pensó como familia, hogar, o anhelo.


Toda la novela es una especie de derrotero hacia rincones de su mente. El relato, en verdad, ES la mente, con sus devaneos, su cadena de semiosis infinita, con el rizoma frenético en el que nos sumergimos cuando pensamos. Nahón utiliza la segunda persona del singular para construirla, entonces, habla y nos habla. Es narrador y personaje. Somos hablados. La segunda persona es el intersticio desde donde el dolor puede hablar. Es la ambigüedad entre la primera y la tercera persona que sabe, que conduce los desenlaces y conoce los detalles de lo que está contando.


¿Qué le duele al personaje? La postal del amor derrumbándose, el ego, su padre -o la imagen de padre adentro-, su hija, la soledad? ¿la insatisfacción permanente a la que estamos condenados porque no nos enseñaron otra cosa? ¿el autoboicot que crece silencioso entre nuestras cosas y se trepa en la vida adulta? Su dolor es un dolor colectivo. Su dolor es la época.


"¿Por qué se siente mal tener un hogar? Una vez tuviste un hogar en otra ciudad que ahora es escombros, tu casa y la ciudad. Un fresno, una habitación llena de luz donde jugaba tu hija. Tuviste una casa y una familia, pero cada cosa que construís la rompés, dejás que alguien la rompa por vos o la abandonás”


El relato es oscuro y superpuesto, como la mente misma. Es un monólogo que repasa flashes de su vida que lo dañan. Sin embargo no hay anclajes con un tiempo y un espacio, no hay acción. Rememora, reconstruye. Apenas desliza algo que él denomina La Enfermedad, con características similares a una pandemia, que ha devastado todo. ¿La enfermedad existe? ¿es del mundo concreto?¿ Es suya, de adentro, una analogía de su ánimo arrasado? No lo sabemos.


El Primer Hombre Solo es un viaje angustiante: traduce con habilidad el peso de existir, emula la mente y a su trabajo infinito de no callarse nunca.



Sobre El primer hombre solo de David Nahón, publicado por Azogue Libros 2020


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